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Anime Classics: Kurumiwari Ningyou (1979)

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Kurumiwari Ningyou
くるみ割り人形

Títulos Alternativos: Nutcracker Fantasy
Formato: Película
Estudio: Sanrio
 Año: 1979
Duración: 1h 21min
Géneros: Drama, Fantasía, Romance

Sinopsis:
Clara, una dulce niña, hace una visita visita a su tía Gerda y su tío Drosselmeyer. Durante su primera noche, su tía le cuenta una espeluznante historia acerca de “The Ragman”, un ser con aspecto de anciano que espía a los niños y los convierte en ratones su no están en su cama a tiempo.
Justo antes de dormirse, su excéntrico tío le regala un cascanueces de madera, del cual tiene algo de vergüenza porque la única parte perfecta que tiene es su corazón. Aún así, Clara ama al muñeco y se lo queda.
Clara se queda dormida, pero se despierta cuando escucha el chillido de unos ratones…

Sección en la que me pongo a hablar de animes antiguos, generalmente previos al 2007. En la entrada anterior hablé de Daishizen no Majuu: Bagi, una obra poco conocida del estudio de Osamu Tezuka y dirigida por el mismo “padre del manga”.

Antes que nada ¡Feliz Navidad! Espero la pasen bien en estos días y celebren las fiestas como más les guste.
Por mi parte, algo que siempre me ha gustado hacer por estas fechas es ver especiales navideños y películas relacionadas con la temática. Recientemente, en uno de mis habituales viajes por la internet, buscando cosas que ver, me topé con que Sanrio había realizado un largometraje en stop motion por los años 70. No estoy muy familiarizado con el trabajo de Sanrio (más allá de Hello kitty), pero dado a que se trataba de una adaptación de la famosa historia del Cascanueces, mis instintos festivos me obligaron a verla.

Kurumiwari Ningyou (lanzada en EEUU bajo el nombre de Nutcracker Fantasy. Lit. El Cascanueces), es una adaptación libre de El cascanueces y el rey de los ratones, escrita en 1816 por el escritor prusiano E.T.A. Hoffmann. Adicionalmente, este largometraje animado toma elementos prestados del conocido ballet de El Cascanueces (inspirado en la obra original), en particular la composición que Tchaikovski realizó para dicha obra. Kurumiwari Ningyou se apega más a la historia original que al ballet, manteniendo ciertos personajes y puntos argumentales, aunque cambiando otros. Por ejemplo, Clara se mantiene como protagonista de la historia, pero Fritz pasa de ser su hermano a ser su interés romántico, un papel que le correspondía a un personaje diferente en el cuento original. Por otro lado, la reina de los ratones pasa a ser la antagonista principal, cuando originalmente era secundaria, mientras que el rey ratón no es mencionado, aunque podríamos decir que su personaje se ve parcialmente encarnado en el hijo de la reina de los ratones.

Dirigida por Takeo Nakamura y escrita por Shintaro Tsuji, Kurumiwari Ningyou se estrenó en 1979 y fue producida por Sanrio, más conocida por crear al personaje de Hello Kitty. Esta película se caracterizó por ser el primer proyecto de la compañía hecho enteramente (casi) en stop motion, con un estilo similar al de otros especiales navideños más antiguos – Rudolph the Red-Nosed Reindeer (Rankin/Bass, 1964) viene a la mente -. De comparar ambos trabajos, Kurumiwari Ningyou resulta un poco más “estática”, aunque esto fácilmente puede atribuirse al diseño de los muñecos / personajes. Mientras que los títeres en producciones como Rudolph tienen un diseño más simple y caricaturesco que les permite una mayor variedad de movimientos, los títeres en Kurumiwari Ningyou tienen un diseño más estilizado y fino, lo cual, en cierto modo, limita el tipo de movimientos que puedan realizar. Sin embargo, esto no evita que hayan escenas bastante ricas en movimientos y coreografía, en particular cierto número musical que toma lugar casi al final de la cinta.

Aparte de los diseños, si algo hay que aplaudirle a Sanrio en la producción de esta cinta es en la realización de los escenarios. Para una película en stop motion hecha en los 70s, estos brillan por su belleza artística y cuidado de detalles. Sorprende mucho el diseño meticuloso de interiores. Tanto la casa de la tía de Clara como el palacio del rey están llenos de detalles que uno no notaría a primera vista, pero que, sin embargo, están ahí, y hacen que las escenas sean visualmente más “realistas”. El diseño de exteriores es menos meticuloso, pero lo suficientemente bueno como para crear la ambientación necesaria para la escena en la que se presenta. Aún así, hay un par de lugares en los que considero que Sanrio se lució en cuanto a detalles: el plano de la ciudad que se ve al comienzo de la película (aunque por muy poco tiempo), y el diseño de The Land of Happy Times (The Land of Sweets, en el ballet). Fácilmente, la mejor parte de la cinta, visualmente hablando.

Desde luego, no podemos dejar de lado la banda sonora. Si bien Kurumiwari Ningyou cuenta, en su mayoría, con un score original, es innegable que parte de este está inspirado por las composiciones originales de Piotr Ilich Tchaikovski. Segmentos de algunas de las piezas musicales de El Cascanueces pueden ser fácilmente reconocidos, incluyendo Waltz of the Snowflakes, March y, por supuesto, la inmortal Dance of the Sugar Plum Fairy. Kurumiwari Ningyou también cuenta con algunas melodías interesantes completamente originales, siendo mi preferida Dance of the Dolls, compuesta, escrita e interpretada por Randy Bishop y Marty Gwinn, la cual es usada durante los créditos y tiene que ser una de mis canciones favoritas de la película.

Diferencias entre versiones:

Como mencioné antes, Kurumiwari Ningyou salió en 1979 y, sorprendentemente, unos 4 meses más tarde salió a la venta una versión doblada en Estados Unidos, bajo el título de Nutcracker Fantasy. Las diferencias entre ambas versiones no son muy significativas. El doblaje estadounidense se mantuvo bastante fiel al guión original y no hizo cambios mayores. Es curioso, sin embargo, que se haya decidido cortar una parte de la película en la versión para Estados Unidos: parte de un número musical en la que varios títeres bailan al compás de la música mientras Clara y Franz (Fritz) pasean en una carroza a través del país de los dulces. Las razones de este corte no me quedan claras, pero es una lástima dado que se trata de una de las mejores partes de la cinta en cuanto a apartado visual.

A la película le fue muy bien en su tiempo, incluso ganando varios premios, entre ellos el Saturn Award a mejor película de fantasía en 1980 y 2 Young Artist Awards para mejor película protagonizada por jóvenes y mejor película de entretenimiento musical. Teniendo en cuenta esto, además del moderado éxito que tuvo su versión inglesa, no debería ser una sorpresa para nadie que Sanrio sacara una edición especial de la misma. En efecto, en 2014 salió en cines una versión remasterizada del filme, inicialmente siendo mostrado en el festival de cine internacional de Tokyo ese mismo año, como parte del 40vo aniversario de Hello Kitty.

Las diferencias entre la versión original y la remasterización son mucho más notorias. La versión original contaba con un par de actos donde personas reales bailaban piezas de ballet, a modo de transición entre escenas. En la versión remasterizada, el primer acto es eliminado en su totalidad, mientras que el segundo es reemplazado por una corta pieza de animación tradicional bastante colorida. Además, de manera similar a la versión doblada al inglés, se corta una gran parte del número musical que tiene lugar en el país de los dulces. Cabe mencionar que tanto las escenas de baile, como el número musical tienen la intervención de personas de reales (aunque en el número musical es solo por un momento), así que esta bien puede ser la razón de su eliminación.

La versión remasterizada también quita la primera escena de la película, en la que la tía Gerda le cuenta a Clara la historia de The Ragman, así como la parte en la que varios hombres sabios van al palacio del rey a tratar de ayudarlo. A pesar de todas las cosas que se quitaron, solo se extiende una escena en toda la película: la transición que hace Clara de la sala de su tía hasta el país de los juguetes. Sin embargo, el cambio más notorio que presenta la remasterización en comparación con las versiones del 70 es que se ha usado una nueva banda sonora y se contrataron nuevos actores de voz. Lamentablemente, tengo que decir que el nuevo score no es ni la mitad de memorable que el original. Suena mucho más “sintético” y tiene elecciones musicales algo cuestionables (¿Canciones hechas con Vocaloid? ¿En serio?)

Kurumiwari Ningyou (2014) – Remasterización

Kurumiwari Ningyou es una de esas buenas películas que, a pesar de haber ganado varios premios, es bastante desconocida, incluso en su país de origen. Visualmente bella, altamente detallada y con una banda sonora excelente, la película de Sanrio demuestra que no hay que dejarse llevar por nombres de compañías o directores poco conocidos y darle una oportunidad a todo, que puedes acabar encontrando algo muy bien hecho. Definitivamente es una de esas joyitas escondidas que cualquier fan de la animación debería ver por lo menos una vez en sus vidas.

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